El fenómeno climático conocido como Súper Niño comienza a manifestarse con fuerza en Argentina, generando cambios significativos en el clima del país y del mundo. Este evento, que se inició en agosto y se espera que continúe hasta febrero de 2027, se intensifica con la llegada de la primavera.
Según los informes del Gobierno nacional, el Súper Niño está asociado a un aumento en el volumen de lluvias y a la formación de tormentas en diversas regiones. Como respuesta a esta situación, la Agencia Federal de Emergencias ha emitido una serie de protocolos esenciales para ayudar a la población a gestionar los posibles daños y garantizar su seguridad ante las inclemencias del tiempo.
Las recomendaciones incluyen la limpieza frecuente de desagües y sumideros, la revisión del estado de techos y canaletas, así como la retirada de objetos que puedan ser desplazados por el viento. Las autoridades también enfatizan la importancia de consultar el pronóstico local y tener a mano los contactos de los servicios de emergencia.
Con el aumento de la fuerza del fenómeno, se prevé un riesgo elevado de lluvias excesivas en Argentina. Un informe de Aprilis Soluciones Meteorológicas indica que la probabilidad de que este episodio alcance una intensidad excepcional ha aumentado al 75% entre octubre y diciembre de este año. Esto podría tener implicancias tanto positivas como negativas para la campaña agrícola 2026/27, mejorando el potencial de producción, pero también incrementando los riesgos de anegamientos y problemas logísticos.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado que el actual fenómeno de Súper Niño será el más fuerte registrado hasta la fecha, alcanzando su punto máximo a finales de este año. En un comunicado, la agencia advirtió sobre los grandes impactos que este fenómeno tendrá en los patrones de precipitación y temperatura, así como en los riesgos asociados a inundaciones y sequías.
Asimismo, la ONU ha alertado que es probable que el planeta supere el umbral de 1.5°C de aumento de temperatura media en los próximos años, lo que podría tener consecuencias devastadoras para los ecosistemas y la vida humana. Esta advertencia se basa en el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Expertos del INTA han actualizado el panorama agroclimático y brindado recomendaciones para anticiparse a los efectos del fenómeno, que podría impactar de manera diferente en diversas regiones. En este contexto, se han llevado a cabo jornadas de capacitación para productores, donde se han discutido las mejores prácticas de manejo en función de las proyecciones climáticas.
El fenómeno climático también ha llevado a un aumento significativo en la temperatura de los océanos, alcanzando un promedio de 21.1°C, lo que representa un récord histórico. Este calentamiento contribuye a la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos y afecta la vida marina.
Fuente: La Nación










