A pesar de la caída del 0,6% en el nivel de actividad durante el segundo trimestre del año, la estructura de distribución del ingreso en Argentina permanece relativamente estable. Un reciente informe del Indec revela que el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, se ha reducido levemente, ubicándose en 0,428, lo que indica una ligera mejora con respecto al primer trimestre (0,442).
Este estudio, denominado «Evolución de la distribución del ingreso», se basa en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y muestra que más de la mitad del ingreso nacional se concentra en un 30% de los hogares. En este sentido, el 10% de los hogares de mayores ingresos obtiene el 24,1% del total, mientras que el 10% de menores ingresos solo recibe el 3,2%.
La diferencia entre estos segmentos es notable: el decil más bajo reportó una mediana de ingresos de $134.000 per cápita familiar, en contraste con los $1.800.000 del decil más alto. Esto representa una brecha de 13 veces entre ambos grupos, lo que pone de manifiesto la persistente desigualdad en la economía argentina.
Además, el informe también destaca una brecha de género en los ingresos. Los hombres reportaron un ingreso promedio de $1.266.369, mientras que las mujeres alcanzaron un promedio de $927.252. Esta diferencia subraya la desigualdad que también afecta a las mujeres en el ámbito laboral y económico.
En el contexto de la actual situación económica, con desafíos como la inflación y la caída de los ingresos, el informe del Indec proporciona una visión clara de cómo se distribuyen los recursos en el país, reflejando una tendencia preocupante que puede tener implicaciones significativas para el futuro económico y social de Argentina.
Fuente: La Nación










