
Un día después de las críticas que lanzó Jorge García Cuerva, arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno se preocupó por bajarle el tono a los ruidos que todavía persisten con la Iglesia.
Pese a que la opinión sobre el clero no se modificó, y la graficó un diputado nacional libertario muy cercano a Javier Milei, hubo una necesidad de despejar por unos instantes cualquier conflicto.
Claro está, la posibilidad cada vez más concreta que el Papa León XIV visite la Argentina en noviembre es un motivo más que suficiente para que el oficialismo baje la guardia ante las autoridades eclesiásticas.
Por eso el jefe de Estado se dedicó a suavizar los cuestionamientos que escuchó en vivo y en directo en la catedral metropolitana de parte de un representante que no suele guardarse críticas.
Y reparte cuestionamientos para todos los gustos: hace una semana, apuntó contra Jorge Macri, el jefe de Gobierno de la Ciudad, por sus operativos en barrios populares que fueron denominados “Tormenta Negra”. Por eso, no llamó la atención la batería de palabras del arzobispo el domingo con motivo del Tedeuam. Se esperaban esos conceptos.
En la Casa Rosada, y como contó la Agencia Noticias Argentinas, hay mucho recelo sobre el rol de la Iglesia en los últimos tiempos. En concreto, piensan que no valora la política social que encarna la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, ni rescatan la baja de la pobreza del 57% al 28% tomando en cuenta el segundo semestre de 2025.
“Juegan para el peronismo y buscan continuar con el pobrismo”, remarcan en Balcarce 50. Son reparos muy similares a los que aparecían cuando el Papa Francisco estaba vivo y objetaba la represión a los jubilados. “Cuando gobernaba el PJ no decía nada”, se podía escuchar en distintos pasillos.
Bertie Benegas Lynch, diputado nacional de La Libertad Avanza, es quien mejor sintoniza y transmite ese pensamiento del Gobierno que en estos momentos debe quedar solapado. El legislador dijo que “el mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del gobierno.
Algunos militan con sotana el regreso del peronismo q nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar”, lamentó el 25 de mayo pos homilía.Bertie Benegas Lynch, duro en X.
Por eso, en medio de las tensiones evidentes, el jefe de Estado decidió que la discusión no pase a mayores. El economista fue consciente de que no puede abrir otro conflicto de envergadura y, fundamentalmente, con la Iglesia a meses de la visita del Sumo Pontífice.__IP__
Esta mañana mencionó que García Cuerva no actuó como un adversario político y calificó su homilía de “una opinión absolutamente válida”. “Además, lo hace de manera educada. No tengo nada de qué quejarme. Me parece que abre un diálogo y un debate. Me parece que eso es supervalioso”, apuntó en tono conciliador.
Solo se distanció de uno de los conceptos centrales de García Cuerva el lunes: la que equiparaba la virulencia de las redes sociales con una forma de terrorismo. “A mí no me parece que personas en Twitter diciendo lo que piensan sea terrorismo. Terrorismo a mí me parece que es cuando el Estado persigue a las personas o gente poniendo bombas, gente sembrando el terror”, aseveró.
Fuente: NA










