Más allá de la falta de detalles y pormenores del anuncio realizado por el gobernador, se trataría de un incremento de 250 puntos “a los docentes en el aula”. Es decir, para gozar de este “arrojo” los trabajadores de la educación no sólo que no podrán ejercer el derecho a huelga, sino que tampoco podrán enfermarse o faltar por alguna contingencia. El Frente Gremial prepara una respuesta con los tapones de punta.
A horas del inicio de las clases, y con el paro de 48 horas decretado por el Frente Gremial Docente por la incertidumbre en materia salarial, el gobernador Leandro Zdero anticipó una medida que, claramente, busca dividir y mellar en las convicciones de la lucha sindical. Pero además evidencia su alineación con el Gobierno nacional, esmerado en llevar a su máxima expresión ilegal del concepto de la coerción. Lo que en manos del Estado puede ser un delito.
Entre salivas, y la condescendencia del nuevo multimedio provincial, Zdero anunció la suba del salario a los docentes. Pero enseguida lo encadenó al presentismo; concepto históricamente rechazado (con aval de la Justicia) por los trabajadores de la educación.
Producto de su alineación con el gobierno de Javier Milei, y sin darle mayor importancia al ajuste libertario, Zdero minimizó la quita del Fondo de Incentivo Docente por parte de Nación. Pero sí puso énfasis en el supuesto “despilfarro en el sistema educativo, donde había piqueteros haciendo de docentes”, dijo. “Yo quiero que los docentes sean docentes. Por eso quiero anunciar hoy que nosotros vamos a hacer un esfuerzo extraordinario. Vamos a destinar 250 puntos. Vamos a mejorarlos. A los docentes en el aula. Es decir a los docentes que van a dar clases. A partir del primero de febrero se va a comenzar a pagar eso” dijo el primer mandatario provincial, en el lanzamiento de Somos Uno, el multimedios público oficial del gobierno.
Pero además, anunció que “vamos a mejorar 120 puntos a los 1.200 que ya tenían y va a impactar, por primera vez, no solamente en el maestro y profesor activo, sino en el jubilado”, anticipó Zdero.
Lo escueto del anuncio no sólo dio origen a una catarata de memes y reacciones en las redes sociales (y algunos medios y periodistas secuestrados por la necesidad de mostrarse afines al gobierno de turno); sino que también sumó incertidumbre en los trabajadores de la educación ante el inicio de las clases.
Pero si de algo están conscientes los maestros y profesores es que cada una de las reivindicaciones salariales y de condiciones de trabajo no fueron a partir de una impronta gubernamental, sino más bien, por la lucha de los sindicatos. Sin que esta reflexión de quien escribe sea parte de la entrevista, Zdero envió un claro mensaje a la lucha docente: “Yo entiendo a las asociaciones gremiales. Cuál es su tarea. Pero yo quiero ir por el camino de la posibilidad de recuperar la educación. Y los gremios qué van a hacer? Van a hacer paro. Qué otra actividad pueden hacer los gremios?” sentenció.
Atech recogió el guante
La Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco (Atech) recogió el guante momentos después de la incursión mediática de Zdero, y expresó que “rechaza la reinstalación del presentismo, disfrazado de 250 puntos para docentes activos frente a alumnos”, comunicó en sus vías con las bases. “Rechaza la definición unilateral de incremento de 120 puntos a la bonificación “4 Recomposición Docente” – que (faltando a la verdad) señala que por primera vez esa Bonificación va impactar en docentes jubilados…. Desde la creación de dicha bonificación abarcó siempre a los pasivos. Lo que NO va ser para los Jubilados es el nefasto presentismo”, advirtieron desde el sindicato.
A lo que agregaron, respecto a lo del presentismo, “no fue lo comprometido en su campaña”, y por ello volvieron a exigir con “la convocatoria a la Mesa de Política Salarial y Condiciones de Trabajo para establecer la cláusula gatillo más la política de recomposición salarial… en blanco, para todos los docentes, activos y jubilados. Cómo fue en los tres últimos años”, remarcan desde Atech.
Si había un inicio de clases enrarecido para este lunes 4 de marzo, el anuncio mediático de aumento salarial “direccionado” (a aquellos docentes que no se adhieran al paro convocado por el Frente Gremial o no “decidan” enfermarse) puso en el fogonero del tira y afloje de maestros y Gobierno, un bollo de papel combustible embebido en actuaciones bravuconas y fuego desde la trinchera.














