El enfrentamiento entre Instituto y Talleres, a pesar de la rivalidad histórica con Belgrano, se vivió con gran intensidad en el último duelo de la fecha del torneo Clausura. La victoria de Instituto por 3-1 lo posiciona como líder de la zona A, con 22 puntos, superando a sus competidores inmediatos, al menos hasta que juegue Vélez.
Durante el primer tiempo, el partido estuvo marcado por la brusquedad y el cuestionado arbitraje de Darío Herrera. A los 26 minutos, Talleres solicitó una revisión del VAR tras un codazo de Alex Luna sobre Valentín Fascendini. Sin embargo, Herrera solo optó por una amonestación, lo que incrementó la tensión en el campo.
La situación se tornó más complicada en el cierre del primer tiempo, cuando se produjo un incidente inusual entre Fernando Alarcón y Agustín Álvarez Martínez, que resultó en un cabezazo del uruguayo a su oponente. Tras revisar la jugada, el VAR determinó la expulsión de Álvarez Martínez por «conducta violenta».
El segundo tiempo mostró a Instituto más decidido, comenzando con un gol de Giuliano Cerato a los cinco minutos. Ocho minutos después, un tiro libre ejecutado por Luna resultó en el segundo gol, tras un desvío de Alarcón.
Talleres logró descontar con un impresionante cabezazo de Alexandro Maidana, pero a diez minutos del final, un autogol de Ezequiel Unsain selló la victoria de Instituto. El entrenador de Talleres, Omar De Felippe, expresó su frustración por la expulsión y el arbitraje, a pesar de su intento de evitar profundizar en el tema.
De Felippe, quien tomó la dirección del equipo tras el despido de Jorge Sampaoli, se mostró crítico pero irónico al referirse al árbitro: «Herrera es un crack. Listo, lo dejamos ahí». A pesar de la derrota, el entrenador reconoció el esfuerzo de su equipo y se preparará para el próximo clásico contra Belgrano, del cual Álvarez Martínez estará ausente debido a su suspensión.
Fuente: La Nación










