Osvaldo Laport, el reconocido actor argentino, ha comenzado un nuevo capítulo en su vida al mudarse a una casa con salida al río, un sueño que albergaba desde su infancia en Uruguay. La mudanza, que implicó desarmar 34 años de historia, fue un proceso complejo, pero lleno de nostalgia y significado.
«Fue un caos. Volvía del teatro y no sabía por dónde empezar», comentó Laport mientras recordaba la laboriosa tarea de empaquetar objetos que tienen un valor emocional significativo. Desde herramientas de su padre hasta la cuna que él mismo construyó para su hija, cada pieza cuenta una parte de su historia familiar.
Una vida en pareja de casi cinco décadas
Laport y su esposa, la actriz Viviana Sáez, han compartido una vida juntos desde 1978. Su relación ha sido un viaje lleno de anécdotas y desafíos, pero siempre basado en el respeto y la comunicación. «Aprendimos a reírnos; sabemos escucharnos y, al mismo tiempo, hacer silencio», reflexiona el actor sobre su longeva unión.
A lo largo de los años, su amor se ha mantenido fuerte, incluso en medio de los desafíos que conlleva la fama. «En esa época de la televisión, fui un privilegiado. De parte de ella, no hubo nunca celos», asegura, destacando la confianza mutua que han cultivado.
Momentos de intimidad y complicidad
Laport comparte que su relación se basa en pequeños gestos de amor, como llevarle el mate a la cama o regalar flores. Estos detalles, según él, son fundamentales para mantener viva la chispa del romance. «La vida es simple: se trata de compartir y acompañarse», afirma.
El actor no teme hablar sobre su vida privada, incluyendo momentos de ternura como dormir desnudos con las piernas entrelazadas, un símbolo de su cercanía emocional. «El amor va cambiando y el erotismo también. Se va reciclando», explica Laport, enfatizando la importancia de la conexión emocional en su relación.
Un compromiso con causas sociales
Además de su carrera en el teatro y la televisión, Laport ha sido embajador de buena voluntad de ACNUR durante dos décadas, lo que le ha permitido viajar a lugares en crisis y reflexionar sobre la situación de los refugiados en el mundo. «Cada uno de los viajes forma parte de mi patrimonio de vida», dice, reconociendo el impacto que estas experiencias han tenido en él.
Con la llegada de sus 70 años, Laport no se detiene. Asegura que cada día es una nueva oportunidad para seguir creando y explorando nuevos proyectos junto a su hija Jazmín y su pareja Boris Bakst. «Estoy en una etapa de elegir, pero también estoy para que me sorprendan», concluye el actor, quien sigue siendo un referente en el mundo del espectáculo argentino.
Fuente: La Nación










